“Vil mentira”

“Vil mentira”

La polémica se cerró con el comunicado en el que el empresario quindiano Nasser Ramírez se retractó. Los directivos del club aseguraron que durante los últimos años han trabajado por dejar en alto la institución cafetera en el fútbol profesional colombiano, lo que tienen que demostrar con hechos.

Sobre la caída a la B del Deportes Quindío S.A. en 2013, la institución negó que haya sido programada y pidió pruebas a Nasser Ramírez de su vinculación al club entre 2004 y 2012.  El empresario quindiano, que apoyó al club ad honorem, sin vinculación contractual, decidió retractarse.

Sobre el mediodía del lunes 23 de mayo, Deportes Quindío le salió al paso a las declaraciones entregadas por el empresario Nasser Ramírez, ex gerente deportivo del club, que señaló que el descenso de 2013 fue un hecho programado por el presidente de la institución, Hernando Ángel Montaño, en 2012 (en ese entonces Corporación Deportes Quindío).

Ramírez afirmó en entrevista radial en la emisora La Voz de Armenia, que esa orden, con la que él no había estado de acuerdo, había propiciado su decisión de no continuar en el club, en el que afirmó haber estado entre los años 2004 y 2012.

Mediante un comunicado, la junta directiva del Deportes Quindío S.A., retomó el siguiente aparte publicado en LA CRÓNICA: “Según las declaraciones del señor Ramírez, uno de los motivos por los que su permanencia en el club se hizo insostenible fue porque el máximo dirigente de la institución Hernando Ángel Montaño le anunció en 2012 que este debía descender a la Primera B en 2013”.

“Una vil mentira”: D.Q.

En el mismo párrafo calificaron lo anterior como una vil mentira, argumentando: “(…) el mencionado señor para la fecha que dice, año 2012, no era ni hacía parte en ningún cargo de la anterior Corporación Deportes Quindío, hoy Deportes Quindío S. A., prueba irrefutable de todo lo anterior es que dicho personaje dejó de ser colaborador de la institución para finales de 2006 y nunca fue empleado nuestro”.

En este punto, llama la atención la frase “nunca fue empleado nuestro”, con lo que afirman que no hubo una vinculación contractual con el quindiano, al cual llaman colaborador. La pregunta que surge entonces es hasta qué año colaboró con la institución.

Una realidad es que el empresario quindiano, aunque tardó en referirse a este tema trascendental, ha sido un doliente del fútbol de la región.

Esa responsabilidad con el balompié local, que viene de tiempo atrás, lo llevó cerca del Deportes Quindío, donde dentro de las labores que desarrolló se encuentra su participación en el proceso de búsqueda de jugadores para ser contratados. Un punto fundamental es que siempre trabajó ad honorem y aunque lo hizo durante muchos años, por ese mismo motivo no puede contar con pruebas contractuales de su vinculación. 

Triunfo económico vs. fracaso deportivo

En el comunicado sin firmas del Deportes Quindío se refieren a Nasser Ramírez como dicho “personaje”, palabra en ese contexto con una carga despectiva. Así lo hacen en el siguiente párrafo: “Desde su salida y hasta la fecha de hoy no ha habido ni lo habrá ningún diálogo o relación directa con dicho personaje, que lo que está generando dentro de la ciudad y en especial con nuestra hinchada es crear un ambiente de odio contra nuestros administradores, que realmente lo único que pretendemos es permanecer en la máxima categoría del FPC, a pesar de decisiones reglamentarias como un ascenso y descenso en 6 meses, o de terceros, como los malos arbitrajes, que no ayudaron el año pasado cuando nuevamente se descendió”. 

Aquí habría que mencionar que el club clase A, que recibe por derechos de televisión el mismo presupuesto que elencos que apuntan a ganar como Atlético Nacional, Deportes Tolima o Deportivo Cali, no se reforzó y asumió su presencia en la A sin los cambios que ameritaba, abonando su camino para el nuevo descenso. 

Es necesario recordar que las ganancias por derechos de televisión se reparten así: 90 % para los equipos clase A: América, Cali, Nacional, Junior, Medellín, Santa Fe, Millos, Bucaramanga, Pereira, Equidad, Unión Magdalena, Envigado, Águilas Doradas, Quindío, Real Cartagena, Once Caldas, Pasto, Tuluá, Cúcuta, Chicó, Tolima, Huila, Patriotas y Alianza Petrolera, 25 en total; y 10 % para los de clase B: Atlético, Llaneros, Orsomarso, Valledupar, Boca Juniors Cali, Barranquilla, Leones, Fortaleza, Bogotá, Tigres y Real San Andrés, 11 en total. 

La Ley 1445 de 2011, “Por medio de la cual se modifica la Ley 181 de 1995, las disposiciones que resulten contrarias y se dictan otras disposiciones en relación con el deporte profesional” le dio un carácter más mercantilista al al fútbol colombiano, y su contenido se convierte en una prerrogativa para el Deportes Quindío, que aun estando en la B recibe dineros como si estuviera en la Primera División, pero con la ventaja de tener reducidos gastos en nóminas, comparado con la A, lo que hace que lo económico prime sobre lo deportivo y por consiguiente convierta a la institución en una empresa que apunta a su triunfo económico, pero al mismo tiempo a su fracaso sobre los terrenos de juego, un verdadero sinsentido, teniendo en cuenta la esencia innata de una institución futbolera. 

La ‘amenaza verde’

Agregan en el comunicado: “Ahora bien, situaciones como estas solo contribuyen a romper mucho más el deseo y esfuerzo que siempre quiere nuestra sociedad y es que el equipo esté en la categoría A, pero con el apoyo de la comunidad cuyabra y en especial de nuestros fieles seguidores en esta etapa tan importante del torneo, como lo son los cuadrangulares”.

Y agrega: “Hoy en día estamos viviendo en un mundo lleno de tiempos críticos, difíciles de soportar porque la gente, con estas conductas mentirosas, solo provocan la desunión, el odio y pone en riesgo la vida de las personas que venimos trabajando durante los últimos años por dejar en alto la institución cafetera en el fútbol profesional colombiano”.

Concluyen el escrito de la siguiente manera: “Finalmente como empresa seria y ciñéndonos a la Constitución de nuestro país y a las normas legales, requerimos públicamente al señor Nasser Ramírez para que presente las pruebas legales que demuestren las declaraciones entregadas y en especial que para ese año 2012 hacía parte del deportes Quindío o que fue en ese año 2012 que salió y no en el que nosotros en este comunicado estamos informando a la opinión pública, que fue en el 2006 su salida oficial del club; de no ser así, solicitaremos a una oficina de abogados externos para que presenten la correspondiente denuncia penal a la que hay lugar y llevar el caso hasta las últimas consecuencias legales”.

La retractación de Ramírez

Lo anterior llevó a Nasser Ramírez a retractarse en comunicado dado a conocer ayer: “A los medios de comunicación y a la opinión pública, me permito retractarme de las declaraciones que di a los medios locales como Gonzalo el ‘Digno’, de la voz de Armenia; el programa de Charlas de Fútbol, de Región Cafetera, el día 19 mayo del presente año, y RCN Radio Básica, el día 23 de mayo, en los cuales hice referencia al tiempo y motivos en que terminé mi labor ad honorem como gerente del Deportes Quindío, donde indique que ello había ocurrido en el año 2010, situación que en realidad se presentó en el año 2006, confusión en la que posiblemente encurrí al continuar muy cercano a las actividades del Deportes Quindío y sus directivos, durante algunos años siguientes, teniendo presente incluso actividades cercanas en el año 2010. Así mismo, me permito aclarar que el descenso del equipo no se presentó dentro de los dos años siguientes a la terminación de mi gestión, sino en el año 2012”.

Y agrega: “Por lo tanto, igualmente me retracto de lo también afirmado en el sentido de que uno de los motivos directos de mi salida de la gerencia el Deportes Quindío se provocó ante la presión directa por la solicitud del señor Hernando Ángel Montaño para propiciar el descenso del equipo, situación que no se dio en ese momento”.

La opinión de la afición

En el post del equipo, los aficionados manifestaron sus opiniones: Andrés Olarte Rendón sostuvo: “La verdad duele, los quindianos sabemos que este señor está matando lentamente a nuestra hincha y club”; Andres Andres: “Es verdad, Hernando Ángel, debe abandonar el Quindío, persona no grata en el Departamento…”; Murillo Alexander: “Que descaro el de esta gente, algo tan obvio y tratan de desmentirlo. #NoMasAngelEnElQuindio. Es un cáncer ese individuo; y Jhon Giraldo: “Sobre todo lo mal intencionadas, es un secreto a voces al señor ángel no le sirve el equipo en la A, ya que en la B puede pagar el mínimo”.

La conclusión

El lector sacará sus conclusiones. Lo que sí queda claro es que el empresario quindiano ha sentado un precedente sobre la importancia de armarse de pruebas si se piensa tocar temas tan susceptibles como el que dio pie a este escándalo mediático, nacido en una entrevista informal en la que en medio de la charla le dieron color a la misma echándole mano al anecdotario, a veces oscuro, del entramado del fútbol.

Deportes Quindío S.A., convertido Sociedad Anónima en 2013 por mandato de la Ley 1445 de 2011, se preocupa por hechos que presuntamente se dieron cuando el club aún figuraba Corporación Deportes Quindío, lo que conduce a pensar si tiene potestad una S.A. en opinar sobre lo dicho sobre hechos relacionados con una Corporación que legalmente ya no existe más que en la historia del fútbol colombiano y con la que no tiene otra relación que un lazo invisible atado a una gloria pasada.

Más aún, hoy está en desarrollo un litigio sobre la propiedad de ese Deportes Quindío o Atlético Quindío original, que, aun perteneciendo al municipio de Armenia, pasó de mano en mano, tras un comodato que se salió de control y que condujo a Hernando Ángel Montaño a comprar algo que realmente no podía estar en venta por ser un bien de todos los armenios, lo que podría conducir a que algún día se determine que no es su propietario legal y que, por tal motivo, está decidiendo sobre un bien que realmente no le pertenece.

En el comunicado del equipo sobresalen estas palabras: “(…) venimos trabajando durante los últimos años por dejar en alto la institución cafetera en el fútbol profesional colombiano”. Y aquí es necesario subrayar que en los últimos años el nombre del club no ha quedado en alto: ha permanecido en la B, tuvo muchas opciones para ascender, pero las perdió inexplicablemente; si un jugador rinde, de inmediato es vendido; le cierra las puertas a su hinchada y no le brinda oportunidades, salvo contados casos, a los jugadores de la región.

En ese sentido, ya entendida la retractación de Ramírez, leídas con calma, las letras plasmadas en el comunicado del equipo suenan muy bonitas, casi idílicas, pero la invitación es a que pasen a la acción, pues es irrefutable que los hechos tienen más fuerza que las palabras, y si estas son escritas solo para defender un argumento, sin tener más peso que el que ejerce la tinta sobre el papel, bien podrían ser tomadas como parte de una vil mentira.

FUENTE LACRONICADELQUINDIO.COM