“Si son inocentes, deben ser liberados”: primer ministro (e) de Haití sobre los colombianos acusados de asesinar a Moïse

Colombianos detenidos en Haití. Foto: Semana

El primer ministro haitiano y líder del país, Ariel Henry, afirmó en una entrevista que desde su país están meditando la liberación de las personas que él calificó como inocentes, dentro de las cuales están los sospechosos de asesinar al presidente Jovenel Moïse el pasado 7 de julio en su residencia privada.

Dentro de estas personas estarían los ciudadanos colombianos y estadounidenses que fueron detenidos por el magnicidio de Moïse, pero que hasta hoy no se han presentado cargos en su contra y con un acceso limitado a la justa defensa, algo que va en contra de la ley haitiana, según dijo Henry.

“No queremos tener a la gente en la cárcel solo porque son colombianos o porque están siendo señalados por asesinos y que no son asesinos“, explicó el líder haitiano a CNN.

La situación de los exsoldados colombianos ha preocupado en grado extremo a organismos de derechos humanos que alegan claras violaciones al debido derecho para los sindicados. “Le pediré al Ministerio de Justicia que haga un seguimiento y si hay personas inocentes, que las pongan en libertad”, dijo Henry. Esto a pesar de las dudas que tienen sobre su independencia en el caso.

Ariel Henry ha tenido su mandato lleno de dudas por una investigación oficial sobre su presunta responsabilidad en el asesinato del expresidente, ya que ha sido acusado de obstaculizar la investigación y de ser uno de los autores intelectuales del atentado que acabó con la vida de Moïse y lo llevó a él al poder.

Las luces de sospecha sobre el mandatario haitiano solo aumentaron cuando el exfiscal de Puerto Príncipe, Bed-Ford Claude, le había solicitado formalmente al primer ministro que testificara en el caso después de que se encontrara evidencia de que un sospechoso clave habló con Henry solo unas horas después del asesinato de Moïse. La respuesta del gobernante fue despedir al fiscal Claude y al ministro de Justicia que había cuestionado su responsabilidad en el caso.

En la misma entrevista, Henry declaró que no había impedido ninguna investigación y que los funcionarios fueron despedidos porque, según él, habían violado la ley. “No queremos interferir en este juicio […] Ni siquiera estoy pidiendo saber qué está pasando en el caso. Lo que estoy diciendo es que el presidente debe tener justicia y esta justicia debe ir acompañada de jueces independientes”, declaró.En esta fotografía de archivo, el presidente de Haití, Jovenel Moïse, quien después fue asesinado por mercenarios colombianos en lo que se sospecha que un complot. Foto: AP / Dieu Nalio Chery.© Dieu Nalio Chery En esta fotografía de archivo, el presidente de Haití, Jovenel Moïse, quien después fue asesinado por mercenarios colombianos en lo que se sospecha que un complot. Foto: AP / Dieu Nalio Chery.

Así mismo, el primer ministro declaró que era fundamental para él y para la nación que el magnicidio del presidente Jovenel Moïse tuviera justicia y que se les iba a brindar todos los medios a las instituciones para encontrar a los culpables.

Solo las polémicas llamadas con el sospechoso, un exfuncionario del Ministerio de Justicia, dijo que “no recordaba” la llamada telefónica “o si tuvo lugar”, restándole importancia a las acusaciones en su contra.

Finalmente, Ariel Henry declaró que las elecciones que su asesinado predecesor tenía planeadas para este mes serán pospuestas hasta el otro año, esto después de que despidiera esta semana a todo el Consejo Electoral Haitiano, ya que según él, los miembros de la institución “no pueden organizar elecciones” y que serían reemplazos rápidamente.

Por ahora, el destino de los exsoldados colombianos detenidos en Haití parece tener alguna esperanza, así sea en medio de las dudas por la responsabilidad o no del primer ministro en el asesinato del presidente Moïse. Lo que sigue será que el Gobierno haitiano investigue cada caso en particular y determine si puede probarse la existencia una culpabilidad del caso, y dependiendo de eso, los calificados como mercenarios podrían volver al país junto a sus familias o tendrían que quedarse en una prisión haitiana.