Qué viene para Colombia con la llegada de refugiados afganos

¿A qué lugar del territorio nacional irán, qué estatus recibirán, cómo será el proceso de acogida? Son muchas las dudas sobre este proceso. Néstor Orduz, exsubdirector de Migración Colombia, explica las implicaciones de este procedimiento migratorio inédito.Desde el 14 de agosto, EE. UU. ha evacuado a unas 17.000 personas, entre ellas muchos colaboradores afganos. / AFPDesde el 14 de agosto, EE. UU. ha evacuado a unas 17.000 personas, entre ellas muchos colaboradores afganos. / AFP

Tras la toma del talibán en Afganistán, y en medio de las tensiones por una posible crisis migratoria, el presidente Iván Duque confirmó que Colombia recibirá una parte de los afganos que saldrán de su país. Aunque el mandatario no dio detalles del número de personas que llegarán, se especula que unos 4.000 afganos permanecerán de manera temporal en el territorio nacional; se quedarán en el país mientras el gobierno estadounidense, que cubrirá el total de los gastos de su permanencia en Colombia, adelanta su registro y traslado migratorio hacia EE. UU.

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En diálogo con El Espectador, Néstor Orduz, exsubdirector general de Migración Colombia y consultor de entidades como la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), habla sobre la logística, los retos y, en general, las preguntas claves que pueden surgir tras la llegada de los afganos a Colombia. También sobre esta decisión del Gobierno Nacional y lo que implica para las relaciones con Estados Unidos.

“Lo primero que debemos entender es que las dinámicas políticas y económicas del sistema internacional son muy rudas y complejas. Pero hay una parte humana en todo esto, y es brindar refugio a los que más lo necesitan. Son personas que salieron de casa con apenas una muda de ropa, sin una fotografía y dejando su vida atrás”, sostuvo Orduz.

Desde el 14 de agosto, EE. UU. ha evacuado a unas 17.000 personas. Se han cerrado acuerdos con Alemania, España, Canadá e Italia para acoger temporalmente a estos refugiados. En América Latina, Chile, Costa Rica y México también admitirán a familias afganas.

¿Colombia ha recibido tal cantidad de refugiados antes?

El país tiene una comisión intersectorial de refugio, que es la que avala las solicitudes. Pero es un proceso de selección mucho más específico, con estudios incluidos, pues los casos eran muy pocos y era posible examinar los datos con mayor detenimiento. Desde 2003, las solicitudes de refugio en Colombia no superan los cien casos anuales, en ese entonces se analizaban las causas de ingreso, el país de origen y un sinnúmero de variables. Al final, la comisión, a través del voto, decidía si otorgar la condición de refugio o no. Pero en este caso, el proceso va a cambiar no solo por el número de personas, también es clave entender qué estatus les va a otorgar Colombia a los afganos.

Este proceso sí sería un hito en materia de refugiados en Colombia; es la primera vez que los recibiremos de esta manera. Ni siquiera desde los inicios, cuando Colombia empezó a cautivar migrantes en 1920. Y tampoco se hizo después de las dos guerras mundiales. Sí alcanzamos a recibir una porción de personas de Europa después de 1945, llegaron unas 3.000, pero no en condición de refugiados.

Colombia también utiliza la figura de asilo. El país ha brindado más asilo político que refugio a políticos y a sus familias, o a periodistas, por ejemplo. Se recibían estas solicitudes a través de protocolos en aeropuertos y embajadas o ya estando dentro de Colombia.

Colombia ya tiene experiencia con la crisis migratoria venezolana, ¿los retos serán similares?

Otros analistas dirían que ya vivimos algo similar con Venezuela, pero en ese caso no todos llegaron a Colombia por una persecución netamente política; muchos están aquí por temas económicos. Sin embargo, la connotación se la da el Estado, por eso reitero que es clave entender la condición que les va a otorgar Colombia a los afganos.

Por otro lado, las implicaciones pueden ser varias, pero son implicaciones, no problemas. Primero, el número de afganos que llegarán al país, que hasta el momento sabemos que serían unos 4.000, es una cifra que no es de gran impacto y es manejable. Colombia tiene, a lo largo de su historia, procesos de cuidado a población vulnerable que, para este caso, serán útiles, como la atención primaria en salud, entre otras cosas; habrá personas que lleguen sin vacunas, y no solo estamos hablando de vacunas anti-COVID, por ejemplo.

A esto habría que agregar cuál sería el refugio donde se van a establecer, y cuáles son las condiciones que van a tener los afganos en nuestro país. Sí, es un proceso diferente al de los migrantes venezolanos, quienes comparten una idiosincrasia muy parecida a la colombiana. Pero además, en este caso, los retos son mayores empezando por el idioma. Esto sin contar que son personas que llegan del otro lado del mundo, y que pasaron por una experiencia muy difícil, por lo que también deberán recibir atención en salud mental.

Además, es probable que, hablando en términos generales de la evacuación desde Afganistán, haya una desarticulación familiar justamente por el carácter de urgencia. Por eso es clave la caracterización, para entender cuántos niños, mujeres, y hombres están entrando al país.

¿Qué va a pasar con los afganos apenas pisen territorio colombiano? ¿Cuál es la logística?

Apenas se bajen de los aviones, es posible que se establezca un protocolo a través de Migración Colombia en el que deberán hacer el proceso de identificación, que resultaría en la figura de un documento en el cual se acredite la condición que les vaya a dar Colombia a los afganos. Paralelamente, se darían los servicios de atención primaria.

Puede ocurrir que EE. UU. le brinde a Colombia un listado, es lo más probable. Sin embargo, por la misma urgencia humanitaria, puede que todavía quede parte de la documentación pendiente.

También llegaría una veeduría internacional, que ya está en Colombia, como el Fondo de Población de las Naciones Unidas o la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), por ejemplo. Ellos podrían apoyar en todo el proceso de caracterización; calculo que esto puede tardar unos quince días, es un reto grande porque institucionalmente Migración Colombia no cuenta con tantas máquinas para hacer el registro. En este proceso también toman huellas dactilares, fotografías y seguramente aplicarán un protocolo más avanzado.

Estos datos también serían entregados a EE. UU. y ahí empezaría el intercambio de la cooperación que tenemos. Lo que tiene que hacer el Gobierno de Colombia es trabajar en la logística; probablemente se utilicen algunos programas que ya existen y podrían adaptarse. Pero la ruta puede cambiar simplemente por el tema de la comunicación.

En los siguientes días, y si se les entrega el estatus de refugiado, hay un protocolo por parte de la Acnur que dice que se tienen que establecer unos campos de refugiados para proteger aún más la vida de las personas. Si se siguen estos pasos, seguramente los ubicarán en alguna parte del país, con una delimitación física muy concreta, donde exista un centro médico, educativo y otras facilidades.

¿Cuánto tiempo se quedarían en Colombia? ¿Existe la posibilidad de que se establezcan en el país?

Las atenciones de emergencia tienen que ser temporales, porque son para tratar de suplir una necesidad inmediata. Conociendo los procesos de migración de EE. UU., la reubicación podría tardar entre tres y seis meses. Y ahí dependen varias variables como el contexto internacional y la cantidad de personas que se distribuyeron alrededor del mundo.

Probablemente, los que lleguen a nuestro país sean reubicados en EE. UU., pero no todos; algunos irían a otros países o se quedarían en Colombia mientras la situación mejora. Y ahí el Gobierno podría optar por otro tipo de documento, pero habría que verlo más adelante.

¿Qué implica esta decisión en cuanto a las relaciones con EE. UU.?

Las relaciones Colombia – EE. UU. estaban silenciadas. Aunque Colombia siempre ha sido un país clave para la política exterior y nacional estadounidense, el intento por parte de algunos políticos colombianos de interceder en las elecciones a favor de Donald Trump molestó no solo a Biden, sino también a su gabinete. Vemos el reflejo de ese silencio diplomático en la necesidad de un cambio en la Embajada en Washington, por ejemplo. Este es un mensaje de Bogotá a Washington de que nuestro país los va apoyar en esta crisis. Sin duda, es una apuesta por mejorar las relaciones bilaterales.

Otro punto clave es ¿cómo se tomarán otros países de la región la llegada de afganos a Colombia? Diría que su opinión no será negativa; todo lo contrario, es probable que a Colombia le empiecen a llegar ayudas y soporte diplomático. Incluso, en los próximos días podríamos ver más negociaciones de EE. UU. con otro país latinoamericano para recibir más refugiados.