Preocupante: más de 30 millones de abejas murieron envenenadas en el Quindío durante 2022

La muerte masiva de abejas y el prolongado invierno en el departamento han afectado la producción de miel.

Apicultores del Quindío denuncian que los envenenamientos por el uso indiscriminado de agroquímicos continúa afectando a las abejas y disminuyendo la producción de miel.

Una alerta sobre la muerte masiva de abejas en el departamento volvieron a lanzar los apicultores del Quindío, luego de que entregaran un balance de la actividad durante todo el 2022 en el que se conoció la muerte de aproximadamente 300 colmenas matando a más de 30 millones de abejas.

Abdón Salazar Méndez, representante del sector apicultor del Quindío, dijo que la cifra de muertes puede ser aún mayor, ya que muchos apicultores no denuncian las muertes en la mayoría de las ocasiones por el desconocimiento o porque se abstienen de hacerlo. 

“Estamos hablando de 80.000 o 100.000 abejas muertas por colmena eso nos da aproximadamente 30 millones de abejas en lo que tenemos conocimiento. La mayor parte que registra muertes en el Quindío son en Montenegro, Pueblo Tapao, Quimbaya, Génova y Pijao, en algunas zonas de Armenia y Calarcá”, señaló Salazar Méndez.

Además de la muerte masiva de abejas por envenenamiento, otro de los factores que ha incidido en la baja producción de miel en el departamento es el cambio climático debido al prolongado invierno que se ha registrado.

“Entonces tenemos la muerte masiva de abejas, pérdida de colmenas por envenenamiento y a eso tenemos que sumarle la pérdida de abejas por inviernos muy prolongados, llevamos 3 años donde las cosechas han sido muy pequeñas”, expresó el apicultor.

En el Quindío es costumbre que los apicultores tengan 2 cosechas de miel al año con producciones voluminosas, pero debido a la temporada invernal la disminución en la producción es de más del 30 %.

Esto también ha afectado la comercialización de la miel elevando sus precios y no permitiendo que los apicultores la vendan en otros departamentos por lo que toda la miel que se produce apenas si alcanza para el consumo local. 

“Las producciones han sido pequeñas, toda esa miel se comercializa en el departamento porque no alcanza para sacar del Quindío a mercados nacionales, de pronto hay una empresa de Caicedonia que recoge miel del departamento”, señaló Abdón Salazar Méndez.

Dijo que otra de las afectaciones es el elevado costo de los insumos en productos como el azúcar y los distintos materiales que se necesitan para la construcción de las colmenas.

El apicultor César Augusto Delgado Betancourt señaló que las afectaciones para la producción de miel en el Quindío vienen desde hace 6 años debido a factores como la deforestación, los envenenamientos y la temporada de lluvias.

Sin embargo, la mayor afectación proviene de los envenenamientos debido a que los agricultores para controlar sus plagas aplican agroquímicos que ya están prohibidos por el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA.

“Casi a todos los apicultores del Quindío nos han envenenado las abejas, lo que sucede es que es recurrente porque el departamento pasó de ser cafetero a fruticultor, nosotros no estamos en contra de los agricultores, pero que implementen buenas prácticas agropecuarias y que trabajen de la mano con los apicultores para que avisen cuando van a fumigar, qué tipo de agroquímicos van a aplicar”, manifestó el apicultor.

Confirmó que, en efecto, la disminución en la producción de miel ronda el 30 % por eso los precios de la miel se han incrementado. “Hace 6 años uno podía sacar 2 o 3 toneladas de miel al año, ahora se saca entre 800 y 1.000 kilos y el resto ha tocado entre los mismos apicultores hacer trueques”.

Didier Antonio Isaza Silva, quien también se dedica a la apicultura, informó que las producciones de miel que se consumen en el departamento provienen en su mayoría de Pijao, Génova, Córdoba. Agradeció el respaldo y apoyo que han recibido de entes como la Procuraduría Ambiental, entidad que ha impulsado mesas de trabajo para establecer protocolos de actuación en casos de envenenamiento de abejas.

En Colombia las colmenas de abejas han aumentado un 53 %

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estimó que el 75 % de los cultivos alimentarios del mundo, dependen y se benefician de la polinización que realizan las abejas. 

En Colombia, desde 2015 el número de colmenas ha evidenciado un aumento del 53 % según el Ministerio de Agricultura, y, por ende, ha tenido un crecimiento en los volúmenes de producción de miel. En 2017 el país tuvo una producción récord con 3.600 toneladas de producto.

A partir de investigaciones en diferentes territorios del país, realizadas por la Cadena Productiva de las Abejas y la Apicultura y el Ministerio de Agricultura, se logró identificar que una colmena tiene más de 80.000 abejas, por lo que a nivel nacional se estima que hay cerca de 480 millones de abejas nuevas cada año.

“La importancia del cuidado de la salud de las abejas va más allá de un reporte de mortandad, pues muchas veces pasa por factores externos o por el mismo ciclo de vida en las colmenas. Es importante que se generen mejores condiciones y estrategias para el cuidado de las abejas, por ello, la comunicación y trabajo entre apicultores y agricultores es el punto de partida para lograr este objetivo, y mitigar en mayor medida efectos negativos para la salud de las abejas” menciona Andrés Ospina, gerente de Polinizar.

Para lograr una coexistencia en beneficio de las abejas, en los principales departamentos apícolas del país, se han realizado charlas dirigidas a investigadores, apicultores, agricultores y, en general, interesados en este sector, para crear pedagogía alrededor de la salud de las colmenas, el impacto del cambio climático, los criterios sanitarios y ambientales, y la debida aplicación de productos químicos de uso agrícola, para que la rentabilidad de los cultivos no decrezca.

FUENTE lanuevacronicadelquindio.com