Piscicultores, areneros y el turismo, afectados con la emergencia ambiental en San Rafael

Piscicultores, areneros y el turismo, afectados con la emergencia ambiental en San Rafael

Las autoridades trabajan en la remoción del crudo mediante el uso de geomembranas.

Los habitantes de la vereda estuvieron 4 días sin servicio de agua potable.

Luis Fernando Montoya, piscicultor y propietario de una finca a orillas de la quebrada San Rafael, en Calarcá, contó cuáles son las condiciones que han tenido que enfrentar los habitantes de la vereda por la emergencia ambiental generada tras el derrame de petróleo crudo en la zona, tras un accidente de tránsito en La Línea.

La muerte de 200 peces que estaban en el proceso de cría, el freno a obras viales por falta de materiales extraídos del río, la incertidumbre laboral de los areneros que no pueden acceder a la fuente hídrica y la baja afluencia de turistas, que visitaban a diario los Chorros de San Rafael, son las grandes afectaciones.

“Hemos sido afectados casi en un 100 % dado que la quebrada por donde se vino el petróleo fue exactamente en la quebrada que tenemos como lindero, aquí teníamos una piscina artesanal para la cría de peces, abastecida por medio de una manguera que estaba directamente conectada al lugar donde sucedió el accidente y que trajo el crudo hasta aquí, estamos hablando de, al menos, $2 millones más la piscina y la tubería, que invertimos en los peces”, explicó Fernando Montoya. 

Y agregó “La alcaldía de Calarcá estuvo haciendo un censo y nos indicó que solo nos podían responder por el plastificado y la manguera que es de aproximadamente 200 metros, además, a mí en lo personal me tocó detener la obra de mejoramiento en el predio porque no podemos traer ni agua ni arena. Estuvimos sin el suministro de agua hasta el día de ayer, cuando nos informaron que los resultados realizados a las muestras tomadas habían salido óptimos”.

Según el señor Montoya, el proceso de limpieza del petróleo para el uso de las actividades diarias y las ya mencionadas, tomarán un tiempo de 2 meses, pero cabe aclarar que, según la Corporación Autónoma Regional del Quindío, CRQ, la descontaminación total se podría tardar hasta 10 años. 

Trabajo en equipo

Uniformados del Ejército Nacional, una vez se conoció la magnitud de la emergencia ambiental, se instalaron en la finca San Rafael con el fin de ayudar en la remoción del crudo del río. 

Adelantan labores de limpieza en el predio y ayudaron con el abastecimiento del agua que, por la lejanía del terreno, debía ser trasladada en canecas y la vigilancia permanente a las labores que se realizan en el sector.

“Estamos muy contentos con la labor realizada por el Ejército, ya que sus acciones permiten construir, en lugar de destruir, algo que necesitamos en la sociedad hoy día”, señaló Fernando Montoya. 

Afectación social

Carlos Augusto Mora es uno de los areneros que se vio en la obligación de frenar sus actividades de extracción de material de la quebrada San Rafael. 

“En el momento varios compañeros que nos dedicamos a la labor de areneros estamos sin sueldos, estamos realizando otras actividades dentro de las fincas o trayendo arena desde Calarcá, mientras se soluciona este tema, pero no hemos podido trabajar adecuadamente, ya que las autoridades ordenaron no meternos al río bajo ninguna circunstancia, pero no nos ofrecieron una ayuda para llevar a la casa el dinero de la comida”. 

Turismo

Los Chorros de San Rafael es uno de los principales atractivos turísticos de Calarcá, pero desde el 19 de agosto, cuando se generó la alerta de contaminación por el crudo, la alcaldía emitió el decreto 234 prohibiendo el tránsito de personas que realicen actividades comerciales, de servicios, deportivas, recreativas —caminatas y paseos de olla— y actividades de minería. Hasta nueva orden, tanto en el Río Santo Domingo y sus alrededores, Río Verde, Quebrada San Rafael, Chorros de San Rafael y Barragán.

Análisis del agua

En la tarde de ayer, la empresa Multipropósito, de Calarcá, anunció que el laboratorio ambiental de la Empresa inició análisis de las muestras de agua recolectadas por la Corporación Autónoma Regional del Quindío, CRQ, para conocer el grado de contaminación de las fuentes hídricas afectadas por derrame de hidrocarburos.

“Las muestras se tomaron sobre el afluente del Río Santo Domingo en los sectores de Los Naranjos, Matusalén y antes de la desembocadura de Río Verde. Estos análisis se realizarán con el fin de determinar el grado de afectación del río. El próximo se tendrían los resultados”, dijo Daniela Marín, coordinadora del laboratorio de la Empresa Multipropósito de Calarcá.

FUENTE LACRONICADELQUINDIO.COM