No todo es color de rosa: los efectos negativos de la bonanza de piña causada por las lluvias

La alta producción ha hecho que la fruta no se dé en las condiciones óptimas y no cumpla con los estándares de calidad que se requieren.

Paradójicamente, mientras otros productores agrícolas del departamento manifiestan que las constantes lluvias que han caído en el Quindío ha ocasionado una disminución en la producción a niveles alarmantes, con el caso de la piña que se cultiva en la región ha ocurrido lo contrario: alta producción por el volumen elevado de precipitaciones. 

Esto no quiere decir que el panorama para los productores de la piña oro miel, o como se le conoce técnicamente MD2, sea positivo, porque lo que ha ocasionado la prolongada temporada de lluvias es la aceleración en el ciclo de cultivo de la piña que, en condiciones normales, tarda entre 12 a 15 meses

Luis Fernando Gómez González, quien desde hace varios años se dedica a la producción de piña en el departamento, señaló que cuando hay mucha lluvia el ciclo de la piña se adelanta y por consiguiente las cosechas se sacan antes tiempo ocasionando que el tamaño de la fruta no sea el ideal para su comercialización. 

“La producción de piña en los últimos meses ha estado muy alta pero no de muy buena calidad debido a que hay adelantos de producción, ya que el ciclo de la piña normalmente se da entre 12 y 15 meses pero cuando hay mucha lluvia ese ciclo se adelanta entonces se vienen producciones antes de tiempo que no alcanzan a cumplir los estándares de calidad, la fruta no alcanza a lograr el peso que se espera”, explicó el cultivador. 

Gómez González manifestó que todo ese fenómeno ha ocasionado que la piña que se produce en el departamento no sea tipo exportación y que apenas se alcance a comercializar en plazas del mercado del departamento, algunos supermercados locales. Sin embargo, cuando la producción es buena se vende piña para Medellín, Bogotá, Cali e Ibagué

“La piña que se está produciendo la reciben en los mercados, pero no cumplimos con la calidad requerida, entonces los comerciantes que reciben la fruta la están comprando poco y como la piña está programada para el ciclo de 12 a 15 meses lo que vemos es que va a haber una baja de piña bastante fuerte porque al adelantarse en los meses que se esperaba la producción va a haber escasez”, expresó Luis Fernando Gómez González. 
 

Habrá disminución

El productor señaló que bajo ese panorama lo que se prevé es que para este año ocurra una disminución en la producción de piña porque los lotes que venían programados para este año se vinieron adelantando durante el 2022

“La piña se siembra semanalmente, entonces uno espera que en 12 o 15 meses se esté cosechando por lo que nosotros prevemos que este año va a haber una merma fuerte en la producción. Adicionalmente, como el clima ha estado tan lluvioso se han perdido producciones completas por problemas fitosanitarios y también se han perdido lotes a bordo de río”, puntualizó el cultivador. 

Dijo que así las cosas la baja en la producción de piña para este año puede estar rondando entre el 30 y 40 %. Lo que se busca es que la siembra de la fruta se de en un clima cálido, por lo tanto el clima ideal y donde actualmente se tienen cultivos se encuentra en las partes bajas del departamento en Barragán, Barcelona, La Tebaida y algunas lotes entre Montenegro y Pueblo Tapao

Otro de los factores que están pasando factura al gremio cultivador de la piña es el alto costo de los insumos para la producción que han tenido incrementos entre el 50 y 60 %, además dicen no recibir ayudas del Estado para la producción por lo que hacen un llamado a los entes para que apoyen el gremio que desde hace muchos años viene siendo representativo para el departamento. 

Balance 2022 y proyecciones 2023 Sociedad de Agricultores de Colombia 

Según señalaron desde la entidad, los conflictos a nivel internacional y la coyuntura económica terminaron afectando indirectamente al agro. En 2022 se siguió sintiendo el impacto de la pandemia y del paro nacional de 2021. El conflicto entre Rusia y Ucrania originó un encarecimiento generalizado de materias primas. Aumentaron los costos de la fabricación de fertilizantes, del maíz, del trigo y otros granos; al ser esas 2 naciones grandes abastecedoras del mundo.

“Para el sector agro colombiano el Fenómeno de La Niña significó un factor que dificultó la producción. Este originó el daño de extensas zonas agropecuarias del país y buena parte de su infraestructura de vías terciarias, con unos costos incalculables”, señalaron desde la entidad.

Jorge Enrique Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, considera que este año 2023 será de incertidumbre para la agricultura colombiana. Esto debido a las perspectivas económicas globales y la continuidad del conflicto entre Rusia y Ucrania.

El líder gremial dijo que el gobierno nacional tiene una enorme oportunidad para fortalecer los instrumentos que mitiguen y que resuelvan el impacto que ha tenido el agro. “El subsidio a la tasa de interés, el aseguramiento de la producción agropecuaria, el apoyo para el costo de los insumos, la recuperación y fortalecimiento de la red terciaria, entre otros objetivos, requieren de un apoyo aún mayor del que se dio en el presente año”.

FUENTE lanuevacronicadelquindio.com