Luis Granada Mejía, una institución educativa con empresa propia

Luis Granada Mejía, una institución educativa con empresa propia

El modelo empresarial funciona mediante preventa, por lo que antes de comenzar una producción, los estudiantes ya tienen vendidos los productos.

El proceso empresarial del plantel se ha fortalecido con el programa de titulación dual del Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena.

La institución educativa Luis Granada Mejía, de Armenia, ha logrado impulsar su estrategia formativa enfocada al sector agroindustrial a tal punto que en este momento cuenta con su propia empresa llamada Sabor del Campo.

Esta apuesta, de acuerdo con el rector del plantel, Carlos Julio Ciro, se ha fortalecido gracias al apoyo del Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, regional Quindío, a través de su programa de doble titulación: “Nos ha impulsado 2 formas, la primera fue una especie de validación y certificación a un proceso agroindustrial que habíamos empezado de manera incipiente y la segunda es el fortalecimiento, porque dispusieron personal experto para que nos ayudara a poder afianzar esos procesos de formación agroindustrial”.

Aseguró que han tenido el respaldo total en la parte técnica y materiales de formación por parte del Sena y eso ha sido un apalancamiento fuerte. “Si las medias técnicas no tuvieran ese apalancamiento tendrían muchas dificultades para cumplir con la labor que les compete, el Sena ha sido un garante del proceso he creído y sigo convencido de que ha sido la mejor alianza a nivel de la parte educativa”, agregó.

Así mismo, el educador destacó el avance que han tenido en materia de plantas de transformación, pues recordó que una primera experiencia en este camino fue parados frente a un guadual cerca del colegio. “Fue el primer sitio donde empezamos a producir, luego destinamos un salón de clases para unas adecuaciones y hoy tenemos una planta agroindustrial que tiene 2 divisiones: cárnicos, lácteos y fruver”.

Ambas divisiones, donde tienen los procesos de fabricación de chorizos, salchichón, jamón, procesan frutas en conservas y mermeladas y productos lácteos como yogurt, dulces, cortado, cuentan con registros Invima.

“El ejercicio de la parte empresarial surgió como una necesidad particular, no es posible pensar en empresa y transformación sin aplicar criterios técnicos que nos invitaran a que el estudiante tuviera herramientas diferentes, por lo que empezamos con una empresa donde los alumnos ocuparan los cargos, esa experimentación dio para que ellos se foguearan, pero luego vimos la necesidad de que todo lo que llegaba a ese procesamiento no se perdiera, no se autoconsumiera, por lo tanto vimos la necesidad de fortalecer la unidad productiva. El primer problema fue que los muchachos son menores de edad, por lo que no tiene reconocimiento de la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío ni de la Dian, hubo que crear una fundación donde padres y docentes nos volvimos el brazo legal para que la empresa tuviera el reconocimiento y se formalizara”.

Sobre las utilidades, dijo que “la empresa tiene diferentes fuentes de financiación, por ejemplo, los estudiantes montan un capital social, con el que empiezan la parte productiva, cuando ese capital se agota, hay una fundación que les presta, cuando terminan el proceso empresarial el capital que se obtuvo se invierte en el pago de deudas que contrajeron y la utilidad de la parte productiva es de los estudiantes. De esa parte, hay un dinero que ellos le aportan al laboratorio empresarial del colegio y el resto es para los jóvenes, que luego invierten en paseos estudiantiles y demás.  El año pasado se vendieron $21 millones, lo que es llamativo para ellos”.

Sobre la doble titulación

Carlos Fabio Álvarez Ángel, director del Sena Quindío, dijo que con la institución Luis Granada Mejía realizan un ejercicio que se desarrolla en más del 80 % de las instituciones educativas del Quindío, a través del convenio de doble titulación, que involucra las secretarías de educación departamental y la municipal de Armenia.

“Nuestros estudiantes de grados 10 y 11, a la vez que hacen su bachillerato tienen la posibilidad de salir con título como técnicos del Sena, en este caso es un ejercicio del cual se ha apropiado la institución, el rector, sus directivos y docentes, para que sea una herramienta que permita generar estrategias de transformación de nuestro sector agrícola, la oportunidad de que nuestros estudiantes aprendices tengan la posibilidad de empezar a estar dentro del ejercicio empresarial a través de la unidad productiva del colegio, y obviamente seguir fortaleciendo las competencias que desde el Sena les damos en la formación”, apuntó el directivo del Sena.

Afirmó que en este caso específico los educandos están cursando el técnico en producción agroindustrial, pero el Sena también ofrece otros programas como el técnico en desarrollo de software, técnico en animación digital y técnicos en temas relacionados con el sector de la industria y la construcción.  

FUENTE LACRONICADELQUINDIO.COM