Las madres de los Falsos Positivos tienen deudas con los cementerios

El crudo relato de pararse en frente de una fosa común, con muchos cuerpos apilados para tener que moverlos hasta encontrar a su ser querido, es algo que las catorce madres de Soacha y Bogotá han tenido que contar durante trece años. El informe ‘Unidas por la memoria y la verdad’ recoge esas dolorosas experiencias e ilustra su lucha por ser escuchadas.

Elaborado desde las voces de las madres y familias, especialmente en los encuentros que han desarrollado en los Llanos Orientales, Putumayo, Antioquia, El Castillo (Meta), El Placer (Putumayo) y San Carlos (Antioquia); incluso con algunos de los militares que se negaron a cometer estos crímenes, cuentan sus afectaciones emocionales, familiares, psicológicas y a nivel socioeconómico.

Incluso, las madres y familiares que sí pudieron enterrar a sus hijos, siguen enfrentándose a más de ocho años de deudas con los cementerios donde están los cuerpos. Algunas no han sido reconocidas por la Unidad de Víctimas pues se les venció el ‘plazo’ para entrar a la lista o tuvieron que desplazarse de su lugar de origen. Una de ellas, tuvo que vender su casa para pagar el proceso de búsqueda de su hijo y ahora vive en condiciones precarias.

Aseguraron también que desde que la JEP sacó la cifra de los 6402, han recibido muchas llamadas desde varios territorios de casos que aún no han sido documentados. Según sus cálculos la cifra podría doblarse.

Hablaron también de un tema poco conocido: la presión y manipulación por parte de periodistas y ONGs a la que han sido sometidas. “Nos presionaban para entregar fotos y recuerdos y yo me presté para eso. En mi apartamento vinieron y dijeron que vivía en barrios marginados y yo ni sabía eso. Ha sido muy duro todo eso”, contó una de las madres víctimas.

Su más grande solicitud, en aras de garantizar la justicia, verdad y no repetición, es un acto de perdón público donde los altos mandos les respondan ¿Quién dio la orden?.

El procurador delegado de la JEP, Jairo Acosta, hizo un importante reconocimiento y mea culpa. Ese mismo día, ante Secretaría General se radicó el proyecto de ley que declara el 20 de septiembre como día conmemorativo de las víctimas de ejecuciones extrajudiciales y se rinde público homenaje a la Fundación Madres Falsos Positivos Soacha y Bogotá (MAFAPO), del que recibieron apoyo con plantones en lugares como Inglaterra, Barcelona, Montreal, Buenos Aires y Australia.