Hospital y centros de salud de Calarcá con ‘pronóstico reservado’

Son 6 en total y sufren el ‘coletazo’ de la crisis que afronta el hospital La Misericordia. Ciudadanos claman por su reapertura.

El municipio de Calarcá cuenta con 6 puestos de salud, los cuales se encuentran cerrados  o funcionando a medias, según advierten los veedores y la misma comunidad. Estos espacios estratégicos son la primera atención para la ciudadanía, pero hoy sufren el ‘coletazo’ de la crisis administrativa y financiera del hospital La Misericordia.  

Están cerrados los centros de salud de Quebrada Negra, La Virginia, Simón Bolívar y Gaitán. Mientras que con apertura gradual está el centro de salud del corregimiento de Barcelona, pero las urgencias que se atienden allí no cuentan con los servicios de imagenología o laboratorio.  

En el puesto de salud de Balcones, que también está funcionando a medias, recientemente fueron adelantadas adecuaciones locativas —financiadas con recursos del municipio— pero, una vez comenzada la pandemia y adoptadas las restricciones de aislamiento— sus instalaciones fueron cerradas. Se brinda una mínima atención a los usuarios. 

El centro de salud del Gaitán es el que está en peores condiciones, porque poco a poco ha sido desmantelado por los ladrones. 

Sobre este puesto de salud reviste una situación especial, puesto que fue devuelto hace 4 años al municipio para que continuara con administración, pero los delincuentes aprovecharon y se encargaron de llevarse todo tipo de elemento de valor. Hoy el espacio antes dedicado a vacunación, consulta externa, despacho de medicamentos y demás luce desolado y abandonado. 

El mal estado del Gaitán

Luis Eduardo Soler Muñoz, habitante de Calarcá, lamentó el mal estado en que se encuentran estos lugares. Señaló que en repetidas oportunidades han solicitado a la administración municipal que se tomen los correctivos. 

“Necesitamos que la administración municipal invierta los recursos y las obras que fueron prometidas. Esperamos que se cumpla, de lo contrario el malestar ciudadano será inminente. Los calarqueños no admitimos más esperas y dilaciones en materia de salud”, afirmó.

Sobre este particular, el veedor ciudadano, Roberto Acosta Garcés, se refirió a la precariedad en la que se encuentran estos puestos. “Estos lugares son de propiedad del municipio de Calarcá, pero, en la época del alcalde Eduardo Orozco Jaramillo, fueron entregados mediante comodato al departamento para que se encargara de la prestación del primer nivel de atención a través del hospital La Misericordia”, explicó. 

Y si la situación es compleja en el principal centro médico de Calarcá —La Misericordia—, en igual o peor proporción se presenta en cada uno de los centros de salud mencionados. 

Por esta razón, la ciudadanía espera que dentro del plan de trabajo que presente el agente especial designado por la Supersalud, esté incluido la recuperación y funcionamiento de estos centros de atención complementaria.  

Los usuarios

Lucelly Montes Hoyos, habitante de Calarcá, comentó que la situación de cierre del hospital y los puestos de salud los deja en una condición muy desfavorable, especialmente a quienes tienen enfermedades crónicas.

“Desde que comenzó la pandemia se dieron estos cierres y lo que no ven es que los más perjudicados somos los pacientes menos favorecidos, esos que no tienen ni para el pasaje y que se han tenido que ir caminando hasta Armenia. Yo le pido encarecidamente a las autoridades que reanuden cuanto antes los servicios”.

Alfredo Becerra Díaz, habitante del barrio Gaitán, también opinó: “Esta situación la advertimos desde un comienzo, pero las autoridades no prestaron atención sino hasta que se llevaron las puertas y baterías sanitarias. El lugar pasó de ser un centro de salud a un centro de consumo de alucinógenos. Los abuelitos son los más afectados con los cierres”, informó.

Se esperan acciones

Sobre la situación del hospital La Misericordia, luego de haber sido intervenido por la Superintendencia Nacional de Salud, el alcalde de Calarcá, Luis Alberto Balsero Contreras, señaló: “Hacemos un llamado a todos los encargados para que el hospital abra el segundo nivel,  hasta que esto no se logre no vamos a quedar contentos”, dijo.

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Los 6 centros de salud no tienen servicio de vigilancia. En Balcones se hicieron algunas adecuaciones antes de la pandemia, pero ahora no está al 100 %.