Entre lágrimas y gritos, así vivió la familia de Nelson Crispín su triunfo en los paralímpicos de Tokio 2020

Los gritos de la familia Crispín Corzo se hicieron sentir desde Floridablanca hasta Tokio.Nelson Crispín, nadador paralímpico que ganó medalla de oro en los juegos Olímpicos de Tokyo 2021.Nelson Crispín, nadador paralímpico que ganó medalla de oro en los juegos Olímpicos de Tokyo 2021.

El nadador colombiano Nelson Crispín se metió este jueves en las páginas doradas del deporte colombiano, al ganar medalla de oro en la prueba de paranatación en los 200 metros combinados SM6. El cafetero no solo logró su medalla, sino que impuso un récord mundial que lo puso en la historia de los juegos.

La alegría de sumar la primera presea para su país se traslado a su tierra, Floridablanca, Santander, donde su familia desde muy temprano en la madrugada estuvo acompañando sus brazadas gigantescas que lo hicieron bañar en oro. Lo curioso fue que ni Ana Victoria Corzo ni Luis Antonio Crispín quisieron ver la carrera, pero por medio de sus oraciones encomendaron a su hijo que durante un poco más de dos minutos se trepó a la cima de Tokio.

“Yo me levanté y me vine con mi esposo a rezar el Rosario. Le dije a uno de mis hijos que se encontraba en la habitación viendo la televisión que cuando él se tirara a la piscina me dijera: “Mamá, ya”. En ese momento oré con más fe, con todas mis fuerzas. Cerré mis ojos y le pedí a Dios”, contó la madre en charla con el diario La Vanguardia.

Sus oraciones se hicieron sentir durante todos estos días en los que Crispín estuvo fuera de casa a más de 14 mil kilómetros. “Que Dios me lo bendiga, que me lo proteja en esta pandemia y que Dios le dé sus bendiciones porque usted se las tiene ganadas. El Señor sabe que usted ha luchado por sus medallas. Dios le da la rapidez que necesita”, fueron las palabras de Ana en el viaje previo.

Ana se enfocó en su oración durante la competencia, hasta que su otro hijo gritó con furor la victoria de Nelson que retumbó en suelo asiático y colombiano. Sus gritos de orgullo y alegría despertaron a todo un vecindario.