En manos del Congreso está la vida de un colombiano que será ejecutado en China

avier Barrera Pérez fue detenido el 15 de abril de 2012 en la ciudad de Wayo, en China, por ingresar narcóticos. El 22 de mayo de 2013 tuvo la primera audiencia ante el tribunal de la provincia, y el 19 de noviembre de 2019 la justicia lo halló culpable y lo condenó a pena de muerte, sentencia sin suspensión. 

Sin embargo, le dieron la posibilidad de apelar la decisión ante la Corte Suprema, y este alto tribunal el pasado 25 de marzo confirmó la decisión y en consecuencia será ejecutado. 

Su familia pide la mediación diplomática del Gobierno colombiano para que se preserve su vida con base en la firma de un tratado de repatriación de condenados, suscrito entre China y Colombia el 31 de julio de 2019.

Velcky Barrera, hija del condenado, manifestó

que “desde un comienzo mi padre siempre ha dicho que él es inocente y nosotros le creemos. No sabemos a ciencia cierta qué hay detrás de todo esto”. 

Mi padre trabajaba importando cosas desde China. A él lo han torturado y en algún momento nos pidió que le mandáramos letras de canciones; nos dice que la comida siempre tiene gusanos”, indicó.

También dijo que “la vida de mi padre depende del Congreso porque estamos en una segunda instancia para que el Gobierno acepte la repatriación de los colombianos presos en China”. 

Además, señaló que “en marzo recibimos la ratificación de la condena de mi padre, ahorita estamos esperando cuál es el paso a seguir. Estamos pidiendo que le rebajen esa condena y pueda estar más cerca de nosotros como familia”.