El grito de auxilio de los comerciantes del Pasaje Yanuba a las autoridades municipales

El grito de auxilio de los comerciantes del Pasaje Yanuba a las autoridades municipales

La presencia de habitantes de calle consumiendo sustancias sicoactivas es recurrente en el Pasaje Yanuba.

La presencia permanente de habitantes de calle genera entornos de inseguridad y desaseo en la zona.

Comerciantes del Pasaje Yanuba, ubicado en la calle 20A, entre carreras 15 y 16, expresaron su incomodidad con la inseguridad, el mal aspecto de la calle y el desaseo generado por la presencia permanente de habitantes de calle.

El Pasaje Libreros, contiguo al Yanuba, también se ha visto perjudicado. Es por ello que unidos solicitaron acciones para contrarrestar esta problemática y propusieron la instalación de una reja para restringir el acceso por la carrera 15 y otra por la carrera 16 para que habitantes de calle no ingresen en horas de la noche.

Edwin Villegas, gestor cultural y presidente de la Asociación Pasaje Libreros, dijo a LA CRÓNICA que el lugar requiere de protección.

“Lastimosamente, residentes y comerciantes de la zona no están dando ejemplo con el manejo de las basuras, las están sacando a las calles en horarios indebidos por lo que las personas en condición de calle riegan los desechos para llevarse las bolsas y lo que pueden vender, de ahí el mal aspecto de la zona”, dijo Villegas.


El vocero sostuvo que estas personas hacen sus necesidades en el pasaje, además, dejan tiradas jeringas y tarros con pegante. 

“Todos los días se encuentran personas durmiendo en los alrededores, entonces con el paso del viento se genera un olor desagradable que afecta la llegada de clientes”.

Sostuvo que no debe pasar este tipo de situaciones y más cuando a escasos metros queda el Instituto de Bellas Artes de la Universidad del Quindío.

“La gente no quiere pasar, esto sin duda afectó las ventas de los libreros y de la cafetería que está en el interior. Solicitamos que las autoridades hagan algo con estas personas, que realicen algún servicio social con ellos para contrarrestar este problema”.
 


Los libreros piden la instalación de rejas para que las personas en condición de calle no ingresen a la zona. 
 

Artesanos hicieron llamado

Los pocos artesanos que se resisten a irse del pasaje, dieron a conocer su inconformismo.

Orlando Zuluaga, un vendedor de manillas y cadenas, de 70 años, indicó que la situación es lamentable y más en un sector tan conocido, por lo que pide acciones para controlar esta población.

Yo tengo que lavar todos los días, porque el aspecto no es nada favorable y ustedes pueden ver que siguen acá ubicados. El olor a excremento y orines es insoportable, hacemos lo que más podemos porque es nuestro lugar para trabajar. Las ventas me bajaron en un 80 %, a veces uno se va con solo $8.000 o $10.000 de producido”.

Sostuvo que trata de hablar con ellos, pero es imposible: “Insultan porque uno les llama la atención, le toca a uno quedarse callado porque no hay garantías, estas personas sin ley hacen lo que quieren”.   

Miguel Benítez, otro de los vendedores de artesanías, señaló que la gente prefiere no ingresar al paso por su seguridad: “Soy artesano y duele mucho cómo se encuentra la zona que antes movía comercio. Ya la comunidad prefiere no pasar, estamos pagando los efectos de esto porque nos afectó el trabajo y nuestras ventas”.


Agregó: “Aquí ya toca hacer doble trabajo, limpiar la zona por la basura y excrementos que dejan estas personas de la calle y tratar de vender, incluso hemos tenido conflictos con ellos porque cuando les decimos que por favor no afecten la zona con desechos y con el consumo, se vuelven agresivos, por eso muchos de los artesanos prefirieron irse de este sector. Ellos tienen derechos, nadie está diciendo lo contrario, pero se requiere de orden, por ello el llamado a la alcaldía y a la Policía para que por favor no se olviden de nosotros que también hacemos parte de la ciudad”.

Yackeline Muñoz, comerciante, también se quejó que son constantes las peleas entre las personas en condición de calle: “Son momentos de susto porque a veces pelean y uno prefiere apartarse antes de resultar involucrado y salir herido, así ocurrió el domingo pasado, arrancaron baldosas y entre ellos se agredieron”.
 


Habitantes de la zona y comerciantes no sacan la basura en el horario oficial, lo que contribuye a la afectación del entorno. 

FUENTE LACRONICADELQUINDIO.COM