Campesinos de Génova y Pijao ‘hicieron las paces’ con el oso andino y los ataques bajaron

El objetivo de la WSC Colombia es expandir esta iniciativa de conservación a lo largo de todo el Quindío, priorizando áreas para conservar y mejorar la productividad y calidad de vida de comunidades que conviven con el oso andino.

Gracias a un trabajo conjunto entre la ONG ambientalista WSC Colombia y la Corporación Autónoma Regional del Quindío, CRQ, se redujeron los ataques de osos de anteojos a ganado en fincas. 

Fue en agosto de 2021 cuando campesinos de la parte alta del municipio de Pijao empezaron a denunciar ataques al ganado por parte de ejemplares de oso andino que irrumpían en sus predios buscando comerse los animales domésticos. 

Ante tal situación, la autoridad ambiental en el Quindío activó todos los protocolos de actuación y en un trabajo articulado con la Sociedad para la Conservación de la Fauna Silvestre- WSC Colombia– se comenzó con un trabajo para determinar qué estaba pasando en ese municipio y en Génova donde también se reportaron ataques. 

Iván Mauricio Vela Vargas, biólogo y líder del programa de mamíferos grandes en WSC Colombia contó que, durante un proceso de diagnóstico de la ocupación de los osos en toda la cordillera central, comenzaron a recibir llamadas desde el Quindío reportando los ataques de oso andino contra los semovientes. 

“Llegamos a tener 25 registros de ataques de osos en Génova y Pijao, recibimos muchos videos, llamadas, fuimos, evaluamos y nos dimos cuenta que en efecto estaba ocurriendo algo. La comunidad nos dijo que estaba cansada de la situación por lo que entre la CRQ y WSC comenzamos a mirar soluciones”, señaló el biólogo. 

Una de esas soluciones empezó a avizorarse a través del programa Conservamos la Vida, que la WSC Colombia estaba desarrollando con el proceso de evaluación de ocupación y de conflicto por oso andino en la cordillera Central y fue allí donde se priorizaron los municipios de Pijao y Génova

“Nos dimos cuenta que había muchos ataques por lo que comenzamos a priorizar algunos beneficiarios para ver cómo podíamos mejorar la calidad de vida o el sistema productivo y además de eso ayudar a la conservación de poblaciones de oso andino a nivel de predios”, señaló Vela Vargas. 

Dijo que una vez se confirmaron los ataques, se inició el diálogo con comunidades y se adelantó el proceso de diagnóstico de ocupación del oso andino donde se confirmó que el Quindío, particularmente en la zona que va desde el Parque Natural Nacional Nevados hasta el Parque Natural Nacional Las Hermosas, es el sector con mayor presión productiva de toda la cordillera Central

Esto está ocasionando que las poblaciones de osos estén cada vez más arrinconadas en unas pocas áreas de bosque que todavía se mantienen por lo que, para sobrevivir, atacan animales domésticos que se encuentran en predios donde se ha hecho ampliación de la frontera agrícola, una de las grandes amenazas que tiene la especie.

“El oso al ver que no tiene bosque para sobrevivir, que están quemando los páramos para sembrar o para introducir ganado, tiene que alimentarse de alguna manera y en algunas ocasiones esa forma es comerse animales domésticos como ovejas, vacas, terneros, entre otros”, manifestó el biólogo de la WSC Colombia.

Acuerdos de voluntades

A través del programa Conservamos la Vida, de la WSC Colombia, se han logrado la firma de 96 acuerdos de conservación a lo largo de la cordillera Central. En el Quindío se han hecho 5 con predios que en promedio superan las 700 hectáreas. 

Sobre la firma de los acuerdos el director general de la Corporación Autónoma Regional del Quindío-CRQ-, José Manuel Cortés Orozco, manifestó que una vez se entró en diálogo con las comunidades de la parte alta de la cordillera en Pijao y Génova, se encontró buena voluntad de los campesinos para ayudar en la conservación del oso andino. 

Señaló que “estos acuerdos de voluntades tienen que ver con que, si se observa la presencia del oso andino, la primera acción es implementar mecanismos para ahuyentarlos, esto se hace a través de la instalación de cercas eléctricas que hagan que el animal no ingrese y ataque la ganadería”. 

Los trabajos con las comunidades incluyeron acciones para que a cambio de que los campesinos conserven las zonas boscosas para que los osos andinos se puedan desplazar, se mejoren los sistemas productivos de sus fincas con apoyo a los procesos de ganadería haciéndola sostenible y amigable con el medio ambiente. 

Así, una vez se firma el acuerdo de conservación, el beneficiario se convierte en un conservador de osos donde recibe unas mejoras productivas y a cambio hace un proceso de conservación a nivel de su predio permitiendo que los osos se puedan mover de bosque en bosque. 

Cortés Orozco hizo un llamado a la comunidad para que, una vez reporten la presencia de un ejemplar del oso andino, entren en contacto con la CRQ al teléfono celular 3229081134 donde personal experto en fauna activará los protocolos de atención para hacer el manejo y la gestión de la presencia del oso andino y lograr que regrese de nuevo a su hábitat. 

FUENTE lanuevacronicadelquindio.com